Todos tenemos nuestra parte de culpa de lo que ocurre, pero los ricos más…

Publicado: 11 octubre, 2012 en Social
Etiquetas:, , , , ,

Luis de Guindos Jurado - World Economic Forum ...

Luis de Guindos Jurado – Un inepto economista

Todos somos culpables, de forma genérica y filosófica, pues todos queremos más y más, queremos pasar los primeros en los cruces; queremos tener mejor coche que el vecino; queremos vender al mayor precio posible. Sí! en esos casos todos somos culpables. Pero, realmente, quienes nos “gobiernan” y nos “educan” son los responsables. Los primeros por permitir que eso suceda teniendo las herramientas necesarias para evitarlo. Los segundos (incluidos padres y madres) porque no corrigen a sus cachorros para enseñarles que hay que tener algo tan imprescindible como la empatía.

También podemos encontrar algo de culpa, en todos aquellos que pretenden que los ineptos y los poco preparados, nos gobiernen. Ya lo decía la canción de Sabina: “El más tonto de mi clase es ahora ministro” o algo así, creo recordar. Es verdad que si cogemos a una persona con un coeficiente intelectual de 50 puntos y gastamos tiempo, esfuerzo y dinero en educarlo, podrá llegar a tener muchos títulos, pero ¿esto lo capacita para dirigir el destino de millones de personas? Pues claramente, ¡no!.

Es bien sabido que muchas personas con Síndrome de Down, han llegado a finalizar varias carreras, e incluso a protagonizar películas, esto, que conste, no es una crítica xenófoba gratuita, pero quizás deberíamos plantearnos que la habilitación para gobernar, no la dan el ser el “único candidato” ni el tener muchos títulos, si no la auténtica experiencia empática con tus congéneres.

En la antigüedad, los reyes, los gobernantes, eran aquellos que mejor luchaban y mejor gestionaban la salida a los problemas de los ciudadanos. Con esto quiero decir que un líder se puede hacer, pero necesita pasar por las pruebas de la vida. Es muy dificil que una persona que ha nacido entre la opulencia, que no ha tenido que trabajar para ganarse la vida, que no ha pasado hambre, se ha visto en la calle; que no ha tenido que luchar para poder estudiar pueda tener la suficiente “conexión” con el Pueblo, para poder gobernarlo. Ahora resulta que estamos gobernados por una serie de ineptos, rompiendo de esta manera la regla de la “mejora humana”.

bildu-saioa-villanueva-prentsaurrekoa

bildu-saioa-villanueva-prentsaurrekoa (Photo credit: www_ukberri_net)

Pero de forma objetiva, la culpa la tienen los ricos, los que no se preocupan por los demaś; los que siguen cobrando 6 veces más que un ciudadano medio, puntualmente, y prefieren recortar la prestación, el subsidio o la pensión de miseria que cobran los que la cobran, en lugar de bajarse el sueldo, ya que hay que “ahorrar”. Por ejemplo: Si un político gana 6 mil € al mes, sería mucho más efectivo que se recortara el sueldo a 2.000 y con los 4.000 que sobran se creara un salario social. Sería mucho más inteligente marcar un máximo para los precios de muchos artículos, que rebajar costes salariales. Sería mas eficiente invertir en producción “Made in Spain” que despedir a los trabajadores. Sería mucho más justo, equitativo y efectivo que los “banqueros” destinaran el 80% de sus salarios a que todos tuviéramos uno. Pensar esto es ser antisistema? antidemocrático? pues claro que no.

 

Según “ElConfidencial.com” Bildu propone unas cuantas medidas, que yo ya he propuesto y que me parecen, cuando menos, esperanzadoras:

El País Vasco tiene las menores cifras de paro del Estado y de todas las comunidades autonómicas, pero aún así es el principal problema para los ciudadanos, y eso se refleja en los programas electorales de los partidos vascos, que sitúan el empleo como su prioridad. Frente al 24,6% de paro nacional, el País Vasco se sitúa en el 14%, según el Instituto Nacional de Estadística (INE) porcentaje que el Instituto Vasco de Estadística (Eustat) al 12%.

Más allá de las alusiones genéricas a la potenciación de políticas que favorezcan el empleo y a la puesta en marcha de planes para conseguirlo, son pocas las concreciones de los programas electorales, salvo en el caso de EH-Bildu, que anticipa decisiones concretas. La coalición abertzale afirma que reduciría la jornada laboral para repartir el trabajo y reducir la tasa de desempleo, sin que ello suponga una rebaja sustancial de los salarios, que deben ser suficientes para satisfacer las necesidades básicas (educación, vivienda, salud, formación…) y el desarrollo personal de los ciudadanos. Además, la retribución más alta no podrá ser más de 12 veces superior a la más baja, incluidos los pagos en especie o cualquier otro tipo de remuneración.

Otras promesas de su programas son la vuelta a los 65 años como edad de jubilación (a los 60 en los caso de contratos de relevo); elevar el Salario Mínimo Interprofesional (SMI) hasta los 1.075 euros (actualmente es de 641,40 euros); un sistema de pensiones público propio, con la asunción de la competencia plena de la Seguridad Social, y la supresión de las empresas de trabajo laboral.

El PNV, al que las encuestas otorgan la victoria en los comicios en este momento, a notable distancia de la izquierda abertzale, que aspira a discutirle la hegemonía nacionalista, presenta un programa más difuso. Un ejemplo de ello es la puesta en marcha de planes de autoempleo para parados de más de 45 años, y de otro plan de empleo juvenil. Entre sus propuestas más elaboradas figura la creación de un Fondo de Solidaridad por el Empleo que implicaría al Gobierno vasco, a las diputaciones forales y a los ayuntamientos, y se nutriría del ahorro en los gastos corrientes de las tres instituciones. Los peneuvistas aseguran que este fondo serviría para dar trabajo a 10.000 parados durante al menos 12 meses.

Las pequeñas y medianas empresas suponen el 95% del tejido empresarial vasco y generan el 80% del empleo de la comunidad, y por eso el PNV quiere fortalecer dicho tejido con la creación de un fondo que facilite financiación a las pymes, que actualmente no tienen acceso al crédito de la banca.

El PSE y el PP son también muy inconcretos en sus propuestas para luchar contra el desempleo. Los socialistas insisten en el mensaje del partido a nivel nacional: que las políticas de austeridad y recortes no solo no crean empleo, sino que empobrecen a los ciudadanos, y que es necesario favorecer el crecimiento económico para crear empleo. La competitividad es para la derecha –dice el programa- sinónimo de precariedad laboral y salarios más bajos. Entre sus propuestas destaca la flexibilización de la jornada laboral y la apuesta por la formación profesional.

Los populares vascos han elaborado un programa que recoge la exposición breve de 920 propuestas en todos los ámbitos de la política. Muchas de ellas vienen precedidas de verbos en futuro: pondremos las bases de…, trabajaremos para…, fomentaremos o intensificaremos, por citar algunas. Como los socialistas, el PP apuesta también por la formación profesional, en su caso vinculadas a las necesidades de las empresas; la creación de una base de datos de empleadores; la formación permanente o el desarrollo de la Ley de Emprendedores. Por último, se compromete a crear una ponencia en el Parlamento que estudie las ventajas de una mayor racionalización de los horarios laborales.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s