Sobre las revoluciones y fracasos pasados.

Publicado: 7 marzo, 2011 en Social

El Pan base de la alimentación del Pueblo y motivo de muchas revueltas

Muchos de los detractores de las revoluciones y todos los conformistas del Sistema, argumentan, como excusa para mantener un Sistema a todas luces injusto, que anteriores revoluciones han sido un fracaso. Pues no han conseguido los objetivos perseguidos.

Si bien esto es cierto en parte, no lo es menos que en el inicio de la revolución, los objetivos fueron cubiertos en parte. Pero tengo que reconocer que la mayoría de las veces ha sido así.

En este artículo trataré de explicar porque los acontecimientos se han desarrollado de esta forma y porque el resultado no siempre ha sido el buscado.

La Revolución Francesa de 1789

Esta es sin lugar a dudas la madre de todas las revoluciones y los cambios sociales que han tenido lugar en todo el Mundo. Después de este acontecimiento nada volvió a ser del todo igual.

Fue tan grande su influencia, que se considera como el acontecimiento que marcó el comienzo de la edad moderna. Pero veamos cuales fueron los acontecimientos que la provocaron y por qué a pesar de ser una idea excelente no cuajó del todo y desencadenó en Terror y dictaduras.

Motivos:

En 1774 subió al trono Luis XVI. Con tan solo veinte años, era un joven con muy buena formación, como era de esperar para el monarca de Francia, pero con un carácter un tanto débil y demasiada timidez.

Este joven se encontró de repente con una serie de responsabilidades que le venían grandes; por entonces ya había comenzado a extenderse La Ilustración, por la cual muchos de los intelectuales se planteaban el por qué de los privilegios del Clero y la Nobleza.

A los quince años se había acordado un matrimonio con María Antonieta de Austria, hija de la Emperatriz. Este es un matrimonio a todas luces, de conveniencia, para

Portrait of Robespierre

Image via Wikipedia

contrarrestar el poder creciente de Gran Bretaña y Rusia.

Las celebraciones fueron fastuosas y se despilfarró muchísimo dinero tanto en la corte, Versalles, como en París.

Mientras tanto muchos de los ciudadanos, que ya malvivían, comenzaban a pasar hambre real, por las malas cosechas, debido a inviernos muy duros y veranos muy secos. Esto produjo un encarecimiento de la harina a límites nunca vistos, también se dice que hubo mucha especulación.

Las masas hambrientas y enfurecidas saquearon panaderías, matando a los panaderos acusados de especulación. Comienzan las primeras revueltas.

En 1776 se propagó la noticia de que las colonias americanas habían proclamado su independencia, de Gran Bretaña. Francia, que guardaba resentimientos contra los británicos, decidió ayudar a lo que luego serían los Estados Unidos de América, enviando tropas y dinero.

Esto, fue un gasto innecesario, más aún si cabe, cuando en Francia comenzaba a escasear el trigo y la crisis había vaciado las arcas del reino. Esto, era un desastre, pues la dieta del Pueblo de París, estaba compuesta en su mayoría por Pan.

Llegó a subir tanto el pan que una hogaza costaba el salario de un mes de un ciudadano de la clase baja (sans-culotte).

Mientras tanto el llamado Tercer Estado, que había sido sistemáticamente ignorado por el poder, pedía con fuerza, una nueva constitución pues con la actual estaban, a pesar de ser el 90% de la población, en clara desventaja. El Tercer Estado era el legítimo representante del Pueblo.

Explicaré esto un poco. Cuando en Francia había un grave problema, se convocaba de manera excepcional Los Estados Generales que estaban compuestos por:

  • El Clero (El Primer estado).
  • La Nobleza (El segundo estado).
  • El Pueblo (El tercer estado).

Cada uno de estos “estados” contaba con un voto. Esto a El Pueblo no le parecía nada bien, como es lógico, pues ellos eran, como mínimo, el 90% de la población.

La Nobleza y el Clero no pagaban impuestos y tenían prácticamente todos los privilegios. El tercer estado, era el que soportaba la carga de todo el sistema, cosa que deseaban cambiar, a toda costa, redactando una nueva constitución que les fuera más favorable.

La nobleza y el clero, como es de suponer, no estaban de acuerdo en perder parte de sus privilegios (la monarquía tampoco) así que simplemente decidieron ignorarlos.

La monarquía y los privilegiados empezaban a olerse que algo no iba bien para ellos, (ni para nadie pues el pueblo moría de hambre). El rey llamó a las tropas para que rodearan París.

Al mismo tiempo destituyó a Jacques Necker, el ministro de finanzas, que a pesar de ser un rico banquero gozaba de cierta popularidad y simpatía entre El Pueblo.

Necker estaba en sintonía con los pensamientos de Rousseau y otros ilustrados, que dicen: “la propiedad no es un derecho divino ni natural  si no una ley humana, basada en un tratado de fuerza y coacción”.

Es decir, se veía claramente como Necker estaba apoyando un cambio de Sistema a uno más justo e igualitario. Todo esto a pesar de ser de una clase burguesa alta, pero no olvidemos que la burguesía estaba considerada desde el punto de vista de las decisiones como parte del Pueblo. Es decir, poco menos que unos “don nadies”.

14 de julio de 1789

Cuando El Pueblo, recibió la noticia de la destitución de Necker al tiempo que las tropas se estaban preparandose para contener cualquier protesta y detener a los líderes del Pueblo, marchó por las calles de París hacia el símbolo de la represión: El castillo de la Bastilla. Es aquí cuando comienza propiamente la revolución según los libros, aunque yo diría que había comenzado años atrás, en el momento que El Pueblo pasaba necesidades.

A partir de ese momento la revolución se fue extendiendo por ciudades y pueblos a lo largo y ancho de toda Francia. Los alcaldes fueron en muchos casos asesinados por la multitud y sus cabezas clavadas y exhibidas en picas.

Comienza mucha violencia y luchas por el poder, Robespierre toma el control con una crueldad sin parangón.

A pesar de que el espíritu de la revolución se podía resumir en estas tres palabras: “Libertad, Igualdad y Fraternidad” Esto no se pondría en práctica, con lo cual, la revolución perdía sus principios.

La tensión política aumenta y las masas del Pueblo siguen descontentas por su situación. Continúan pasando hambre y penurias. Los llamados sans-culottes se sentían engañados y traicionados, pues ellos se habían alzado en armas contra el Sistema para conseguir una vida mejor.

La realidad era que la situación económica empeoraba día a día y las leyes liberales que impusieron, los actuales gobernantes, (capitalismo puro y duro) no solo no mejoraban sus vidas si no que encarecía aún más cualquier producto.

El Fracaso.

A mi entender el fracaso fue debido a lo que siempre, desde hace mucho tiempo, pasa: Los que llegaron al poder se olvidaron del Pueblo. Promovieron luchas internas para obtener mayor poder (mayores ingresos) mientras El Pueblo que había comenzado su revolución para tener “Pan” y trabajo, fue despojado de la misma e ignorados en sus necesidades.

“No hay que implantar el terror e ignorar las necesidades del Pueblo. Cuando El Pueblo se levanta es por hambre, por condiciones de vida insostenibles, no para cambiar unos dictadores por otros”

Pedro Gabriel Manrique

Revolución Rusa

Rusia era un sistema feudal, una monarquía anquilosada en el pasado donde un pequeño grupo de privilegiados, al igual que en Francia, vivían a costa de todo El Pueblo.

De igual manera existía El Clero, La Nobleza y el resto. Resto que era el 95% de la población.

En 1917 el hambre (otra vez el hambre)  se cernía en todas las grandes ciudades rusas. Mientras que El Pueblo pasaba necesidades, veían como se gastaban millones en alimentar guerras coloniales y despóticas como si de un juego se tratara (para los gobernantes).

La Duma trató de sacar ventaja de todo este descontento (como siempre) alegando que había que hacer reformas constitucionales.

-Yo me pregunto: ¿Por qué siempre se olvidan de lo básico y tratan de meterlo todo en constituciones y jugadas políticas? Lo básico, no por simple, si no por esencial es que El Pueblo se revuelve por que pasa necesidades y que esas necesidades deben ser atendidas, gobierne quien gobierne.-

El Pueblo trató de alzarse en Petrogrado y fueron masacrados. Esa insurrección fracasó.

Más tarde apoyados por la inteligencia alemana, mejor coordinados y bien organizados, que en los anteriores levantamientos, los Bolcheviques consiguieron el poder.

Después, volvió a llegar el terror, cuando muchos revolucionarios del PSR y Anarquistas exigían reformas que beneficiaran al Pueblo. Fueron aplastados por los mismos a los que habían apoyado.

León Trotsky e incluso Lenin, no estaban de acuerdo con el Sistema que los bolcheviques querían implantar, pues no era bueno para nadie.

Trotsky creía en una democracia social, después de todo El Pueblo se había levantado en revolución para conseguir “Pan” al igual que el de París, y una vida mejor. No para poner en el poder a un dictador.

Pronto murió Lenin y fueron perseguidos todos aquellos anti-comunistas y enemigos de los nuevos chupópteros

Al mismo tiempo que Stalin llegaba al poder, partían las libertades, las ilusiones y las ideas de un Sistema mejor. Se levantó un reino de terror equivalente al de Robespierre. Los disidentes fueron esclavizados y enviados a gulags donde morían de hambre, frio y torturas.

“La Revolución Rusa había fracasado”

El Secreto de la revolución.

Como podemos ver, todas y cada una de las revoluciones a pesar de tener un motivo más que justo y unas aspiraciones loables, fracasaron por la ambición de una clase: La Clase Política.

Esta clase solo ambicionaba el poder y para conseguir sus objetivos se valió de las enfurecidas masas del Pueblo.

El Pueblo por el contrario lo único que buscaba de esa manera tan desesperada era una vida mejor: Tener alimentos suficientes, tener vivienda, tener igualdad de oportunidades.

El Pueblo se movía (y se mueve) por unos motivos más básicos. Motivos de supervivencia.

Los motivos no han cambiado a lo largo de la historia, la diferencia con las revoluciones actuales, es que ahora nosotros, El Pueblo, tenemos una mayor cultura y formación y contamos con el saber universal y la potencia de Internet.

Con lo aprendido podemos y debemos solicitar a nuestros gobernantes que acaben con todos los privilegios y las desigualdades que están mermando la credibilidad de los sistemas actuales.

La clave de una revolución tenga éxito o que jamás se produzca, es la misma:

ATENDER A LAS DEMANDAS Y NECESIDADES DEL PUEBLO.

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